Los Hermanos
¿Qué tipo de educación es mejor, una severa y rígida u otra más liberal y abierta? Ese es el dilema que bulle en la mente de padres y madres desde hace milenios y la controversia que plantea esta obra escrita en el siglo II antes de Cristo.
Los hermanos aborda una disyuntiva: la elección entre dos modelos pedagógicos encarnados por dos hermanos de temperamento opuesto. Por un lado está Demea, un padre estricto y tradicional, preocupado por la educación de sus dos hijos, Esquino y Ctesifonte; por otro, su hermano Mición, un solterón jovial y permisivo que ha adoptado a Esquino. La trama se complica cuando Esquino se apodera de la cortesana Báquide, aunque no para satisfacer sus propios instintos, como todos creen, sino para entregársela a su tímido hermano Ctesifonte, incapaz de dar el paso por miedo a su padre. En realidad, Esquino está enamorado de Pánfila, una joven de origen humilde pero muy virtuosa.
Al final, la verdad sale a la luz y los dos jóvenes logran un final feliz junto a las mujeres que aman: Ctesifonte con la cortesana Báquide y Esquino con la virtuosa Pánfila. ¿Y qué ocurre mientras tanto con el inflexible Demea? Lo inevitable: termina cediendo y renuncia a los rígidos principios que habían guiado la educación de su familia.





