El Retablo del Maese Pedro
Este pasaje, inspirado en el célebre episodio del retablo de Maese Pedro, nos invita a rendir un cálido homenaje a la obra maestra de Miguel de Cervantes. En un espacio tan singular como una posada —escenario de tantas aventuras cervantinas—, la realidad y la ficción se funden en una revisión tan divertida como entrañable.
Sobre las tablas todo es posible: desde las cuitas de don Gaifeos y Dulcinea hasta el vuelo de Clavileño, pasando por guiños al Retablo de las maravillas, el manteo de Sancho o aquella inolvidable carta de amor. Música, enredo y diversión se dan la mano en esta condensación de El Quijote que celebra también el espíritu de los cómicos de la legua y de aquellos rincones que les permitieron sobrevivir. Prepárense para disfrutar de un delicioso recorrido por el universo cervantino.





