No me toques el cuento
Todas conocemos la historia: una princesa hermosa, un beso salvador, una boda de ensueño y un final perfecto. Pero, seamos sinceras… ¿alguien se ha preguntado qué pasó cuando se cerró el libro? ¿Cómo está la salud mental de Blancanieves tras dormir meses en un ataúd de cristal? ¿Sigue Cenicienta aguantando la obsesión por los zapatos?
Si estás harta de las versiones edulcoradas y de la perfección imposible de Disney, tienes una cita obligatoria en el teatro con “No me toques el cuento”.
“No me toques el cuento” no es la típica obra de teatro. Es un grito de guerra (y de risa) protagonizado por cuatro de las princesas más icónicas de nuestra infancia: Blancanieves, Cenicienta, Bella y Aurora.
En esta comedia musical gamberra y absolutamente necesaria, las protagonistas cobran vida para soltar todo lo que llevan años guardando. Hartas de ser siempre bellas, alegres y bondadosas, se suben al escenario para quejarse, llorar, beber y, sobre todo, reírse de sus propios «cuentos de hadas».
«¿Realmente soñaron con ser princesas o simplemente les tocó el papel en un guion que ellas no escribieron?»




